Declaraciones Ciclo BB No Olvida

Declarando de Interés Municipal por el Honorable Concejo Deliberante de Bahía Blanca (Exp. HCD-160/2015 y HCD-226/2014)

Declarado de Interés Legislativo por la Honorable Cámara de Senadores de la Pcia. de Buenos Aires (Exp. F 94 2015 - 2016)

Declarado de Interés por la Honorable Cámara de Diputados de la Nación (Exp. 1795-D-2015)

Declarado de Interés Cultural por el Ministerio de Cultura de la Nación (Exp. N°6614/2016)

viernes, 15 de febrero de 2013

Circulo Amigos del Tango


Imágen histórica del "Circulo Amigos del Tango" de Bahía Blanca y sus fundadores recobrada desde el arcón de los recuerdos por nuestro amigo Pipo Palacios. 
El primero a la izquierda, (de pié) es el gran Américo "Coco" Braschi [1], a su lado el hijo de Ricardo Ruggiero (pianista) [2] y Carahiolo, un gran amigo de todos y tanguero. Abajo, sentados Héctor "el Gordo" Ferri, cantante, el maestro bandoneonista Aníbal Vitali [3] y a su lado Victor Palacios, padre de Pipo y poseedor de una de las colecciones más grandes de discos originales de pasta de Carlos Gardel (más de 1200 ejemplares)[4]. En el extremo derecho, de pie, se encuentra Norberto Degoas [5] y sentado debajo, en el mismo extremo Nicolás Tauro [6], gran bandoneonista. En el centro de la escena podemos ver a la cantante Mercedes Simone y parado tras ella el inconfundible Roberto Rufino.
Este grupo de pioneros, todos tangueros de ley, solían reunirse cada semana a cenar en el Gran Grill, restaurante muy popular de la ciudad que estaba ubicado en calle San Martín al lado de Galerías Plaza.
Según una nota publicada el domingo 13 de enero de 2013, hace 46 años, en enero de 1967, se realizó, en el estadio del club Estudiantes, un calificado "Festival del tango", en homenaje a Carlos Di Sarli, el talentoso músico y compositor bahiense organizado por el Círculo Amigos del Tango local.
Al cumplirse el séptimo aniversario de su desaparición física se realizaron una serie de eventos, entre ellos el mencionado festival.
Los actos conmemorativos se iniciaron a las 8.30, con una misa celebrada en la Catedral, a la cual concurrieron, además de allegados y admiradores del músico, su señora viuda e hijas. Cerca del mediodía, se impuso su nombre a una plazoleta ubicada en avenida Urquiza. Por último, a las 22, comenzó el festival, con la participación estelar de Mercedes Simone y Roberto Rufino, además de valores locales como Nicolás Tauro y su orquesta (con la voz de Roberto Alsina), Víctor Alarcón y su Conjunto de Vanguardia, Alberto Randall y el sexteto de Aníbal Vitali, con la voz de Gloria Díaz.
Un merecido homenaje a uno de los artistas más influyentes en la historia del tango, autor del hermosísimo tango Bahía Blanca.
Esta foto refleja aquel enero de 1967. 



[1] Apasionado del tango, de Villa Mitre y Deportivo Whitense, Américo Brashi le dedicó toda su vida a la fotografía, siendo un pionero de nuestra ciudad en la materia y cuya empresa familiar supera los 80 años.

Además de fotógrafo, Coco era compositor e intérprete de música y miembro de SADAIC. Estudió, de joven, abogacía en Buenos Aires y se desempeñó como profesor de fotografía en escuelas medias de Bahía Blanca y Monte Hermoso.

Había nacido el 6 de junio de 1933, en Rivadavia y Garibaldi, en plena "ciudad" de Villa Mitre y a media cuadra de la iglesia de La Medalla Milagrosa, de la cual era devoto.

Además de la cámara de fotos y su familia, Coco tenía otras pasiones: Deportivo Whitense, del cual fue presidente, y Villa Mitre, donde fue vice.
Para su colega Omar Morán, fue un bohemio, un enamorado del tango "y nos unía, además de la profesión, la pasión enferma que tenemos por Villa Mitre. ¿Sabían que la tapa del primer disco de Goyeneche la hizo Coco en su estudio?".


[2] En 1951 Carlos Amado formó la Orquesta de LU2. Le pidieron una orquesta que tocara como la de D´Arienzo y el Maestro Amado aceptó sin demasiada convicción; cantaba Jorge Arévalo al estilo de Alberto Echagüe. La orquesta, con esa característica, se hizo muy popular. Pasó luego a LU3, donde sus actuaciones fueron muy exitosas, para en 1955 volver a LU2. La voz femenina era la señora Olga Miranda (Olga Cela). Por la orquesta del Maestro Carlos Amado pasaron los mejores músicos de la ciudad, como Alberto Guala, José Balda, Tomás Blanco, Danilo Cenci, Casto y Jorge González, Avelino Prícolo, Pablo Persia, Aníbal Vitali, Luis Bonnat y Ricardo Ruggiero. Cuenta Eugenio Persia (hijo de uno de los famosos Hermanos Persia de Bahía Blanca) que Polito -el pianista de J. Darienzo- le enviaba a Ruggiero las partituras aprovechando la similitud de estilos.


[3] Anibal Vitali nació el 30 de diciembre de 1924. Sus comienzos musicales le llegan desde su mismo ámbito familiar, ya que su abuelo paterno enseñaba música en el Colegio La Piedad.
A los diez u once años su papá le compró en treinta pesos su primer bandoneón Doble A, de color rojo, iniciando sus estudios con don Juan Pugliese, quien le impartió las primeras lecciones y al poco tiempo lo hizo con el profesor de bandoneón, teoría y solfeo, maestro Olivo Parcaroli. Más adelante los continuó con los maestros Pedro Buscarini y Marcelo Tomassini. Y también adquirió sólidos conocimientos de piano, guitarra y violoncello con el maestro Rodolfo Bagnatti

Debutó a los quince años en el desaparecido bar Costa Rica, integrando un conjunto de mujeres. Reemplazaba a la bandoneonista y por su trabajo le pagaban nueve pesos diarios. Poco a poco fue integrando tríos y cuartetos de tango, para tocar en bailes de clubes y en LU2 Radio Bahía Blanca. El cantor era Tito Dávila. Actuó con Avelino Príccolo, Héctor Silva, Carlos Amado y Luis Bonnat, entre otros. Hasta que formó sus propios grupos para amenizar bailes dentro y fuera de la ciudad. También realizó una gira por Chile, integrando la orquesta de Augusto Gothier, que fuera el segundo vocalista de Osvaldo Pugliese. Viajó con el violinista Ricardo Alday, también bahiense.

Luego vino su acercamiento a Antonio Ríos, lo que le sirvió para ratificar su idea de que había que estudiar seriamente el bandoneón para ejecutar muy bien la música que le interesaba.

Tocó en Radio Splendid de Buenos Aires con la orquesta de Zabalita. Volvió a Bahía Blanca, donde actuó en el famoso y desaparecido Tronío. El cantor era nada más ni nada menos que Jorge Maciel. Acompañó a Francisco Fiorentino, a Mercedes Simone, a Charlo, a Hugo del Carril, a Alberto Marino, a Guillermito Fernández, a Claudio Bergé y a muchos otros. Sus autores preferidos han sido Juan Carlos Cobián, Aníbal Troilo y Ástor Piazzolla. También con su bandoneón Vitali ha acompañado a voces tan diferentes como las de Roberto Achával, Héctor Ferri y Gloria Díaz.

Es autor de más de 40 composiciones.


[4] El hogar de Víctor Palacios era el templo de Gardel. Todo allí hablaba de Gardel. La voz del zorzal formaba parte cotidiana de la familia. La colección de discos de pasta era una especie de tesoro sagrado que Víctor custodiaba tesoneramente a resguardo de cualquier profanación.
“Todo en mi casa evocaba a Gardel: el ambiente, el sonido, los libros, las revistas. Nada de lo que Gardel había hecho en su vida era ajeno a mi viejo. Conocía cada tema, cuándo lo había grabado, quiénes eran los guitarristas. Tenía grabaciones que Gardel había registrado para sus amigos y otras, raras, cantadas en italiano, en francés, en inglés...”, comenta Pipo, su hijo.
"A mí, Gardel me resultaba indiferente. Hasta hoy. Pero... yo tenía un Fiat 600. Un día lo dejé estacionado en la puerta y, cuando fui a buscarlo, ya no estaba. Desconsolado, se lo comenté a mi viejo y él me respondió: Quedate tranquilo... Gardel te lo va a encontrar. Y encendió una vela ante el cuadro de Gardel. A las seis de la mañana me llamaron de la policía para avisarme que habían encontrado el auto, abandonado... ¿Una casualidad? Desde entonces miré con cierto respeto a Gardel... por las dudas...".
 La colección de Carlos Gardel continúa intacta en la casa paterna de Pipo. Está considerada "entre las tres más completas del mundo" en lo que se refiere al Zorzal Criollo.


[5] Norbert Degoas vive actualmente en Mar del Plata y es, según Palacios, el mejor animador que hubo en la ciudad. “Triunfó en la cadena Univisión de los Angeles durante 8 años consecutivos y lo deportaron porque tenía record de infracciones de tránsito (más de 200)”, comenta Pipo entre risas. “Degoas es bahiense y sigue laburando en Mar del Plata, grabando avisos para TV con mucho éxito y un estilo único. Lamentablemente, como suele suceder, no tuvo nunca el reconocimiento local. Sueño con un homenaje. Sería muy bien recibido”.


[6] Nicolás Tauro fue uno de los  referentes del tango en la historia local. Llegó a Bahía Blanca a sus 30 años de edad, en 1932, contratado para actuar en La Central Muñiz, de O'Higgins y Chiclana. El contrato era por tres meses, pero el músico se quedó para toda la vida. Ese mismo año formó su propia orquesta y llegó a ser protagonista de la época de oro del tango bahiense.
Actuó en LU2 Radio Bahía Blanca y en cuanto baile hubiese en la ciudad y la zona. Talentoso bandoneonista, "poseía ese hechizo especial, esa magia difícil de definir, en la que juega la amplitud de sentimientos. Pocos como él llegaban sin esfuerzo, casi sin quererlo, al corazón del hombre sureño, con su bandoneón sobre las rodillas, logrando esa comunicación tan especial que sólo los que lo escucharon alguna vez pueden entender en su exacta significación", se dijo, en la crónica publicada en 1981.
En 1972, se le había brindado un "Show de Estrellas" en el desaparecido Salón de los Deportes, en sus bodas de oro con el tango. Actuaron Claudio Rolán, Justo Lista, Carlos Luna, Mario Duval y Carlos del Solar, además de la típica de Edgardo Berrino, con las voces de César Castro y Tomás Blanco.
Roberto Pieri, Alberto Lagos, Héctor Almagro, Miguel Angel Lecube, Roberto Alsina y Carlos de Bahía (Raúl Ciccola) fueron sus vocalistas. Como compositor, dejó páginas como el tango Entre copas y el vals El cielo y nada más.
Falleció en agosto de 1981.
 

Fuentes: La Nueva Provincia notas 19/04/09, 30/08/0927/02/11 y 13/01/13
y blog Tangomias

¡GRACIAS PIPO Y EUGENIO PERSIA!

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